Un informe de la UBA advierte que varias regiones del país podrían registrar precipitaciones por encima de los valores habituales entre septiembre y noviembre. El Litoral aparece como el área con mayor riesgo de crecidas, anegamientos e inundaciones.
Foto de tapa: Resistencia bajo agua,año 2019.
La llegada de la primavera estará acompañada por un escenario climático particular en buena parte de Argentina. Las previsiones analizadas por la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA) anticipan lluvias superiores a los registros habituales en varias regiones, mientras que las temperaturas se ubicarían entre normales y por debajo de lo esperado en amplias zonas del centro y sur del país.
El principal factor detrás de este panorama es el desarrollo de El Niño, un fenómeno climático que puede modificar los patrones habituales de precipitaciones y temperaturas. Según los especialistas, sus efectos suelen adquirir mayor intensidad sobre Argentina durante la primavera, por lo que aumentaría la posibilidad de episodios de lluvias abundantes, desbordes de ríos y anegamientos.
El mapa de precipitaciones muestra que el mayor nivel de alerta se concentra en el Litoral. Misiones, Corrientes, el este de Formosa, Chaco y Santa Fe aparecen entre las provincias con mayor probabilidad de recibir lluvias por encima de los valores normales.El gobierno de nuestra provincia en reunion de gabinete el dia jueves informaron que solo el 46% de los municipios chaqueños enviaron informacion y planes de contingencia que requirio la provincia,otros Intendentes prefirieron el"chicaneo"politico,seguramente tendran respuestas cuando sus habitantes tengan problemas con "El Niño"y se haran cargo o echaran culpas como es habitual sobre todo en la oposicion,que desde que no son gobierno,tienen toda la solucion.
El escenario también alcanza sectores de Brasil y Uruguay, cuyos aportes hídricos pueden repercutir sobre las cuencas argentinas.
La situación podría generar una presión adicional sobre los ríos y cuencas del noreste argentino, especialmente cuando se acumulen varios episodios de lluvias intensas.
El riesgo no se limita al Litoral. La Pampa, el sudoeste de Buenos Aires, el noreste de la Patagonia y el oeste de Cuyo también aparecen dentro de las zonas donde podrían registrarse precipitaciones superiores a las habituales. Córdoba, San Luis y otros sectores bonaerenses, en tanto, tendrían probabilidades de lluvias entre normales y superiores a los promedios.
La provincia de Buenos Aires merece una atención particular debido a las características de su territorio. En diferentes sectores, el drenaje del agua es lento, por lo que una sucesión de tormentas podría favorecer la formación de anegamientos. El problema podría intensificarse si los arroyos y cursos de agua reciben aportes importantes durante varios días consecutivos.
En cuanto a las temperaturas, el pronóstico presenta diferencias regionales. El centro y sur argentino tendría registros entre normales e inferiores a los habituales, incluyendo sectores de Cuyo, La Pampa, Buenos Aires, Córdoba y la Patagonia. En el norte, en cambio, se esperan temperaturas normales o levemente superiores a los valores promedio.
La presencia de mayor nubosidad y humedad será uno de los factores que podría limitar las temperaturas extremas. Según la especialista, buena parte del país podría experimentar jornadas con baja amplitud térmica, debido a que la cobertura nubosa impediría tanto un aumento pronunciado de las temperaturas máximas como descensos marcados durante la noche.
El escenario también coincide con las advertencias de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), que anticipa un fortalecimiento de El Niño durante los próximos meses. El organismo internacional señaló que la persistencia del fenómeno puede alterar los patrones de lluvia y temperatura y favorecer eventos meteorológicos extremos en distintas regiones.
Los antecedentes del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) también aportan elementos para dimensionar el escenario. De acuerdo con los registros históricos analizados por la UBA, cinco de las diez primaveras más lluviosas de Argentina ocurrieron durante episodios de El Niño, mientras que cuatro de las diez primaveras más frías también coincidieron con la presencia del fenómeno.
El fenómeno podría prolongarse más allá de la primavera. Las proyecciones mencionadas por los especialistas indican una alta probabilidad de que El Niño continúe hasta febrero de 2027, con la posibilidad de extender sus efectos incluso durante marzo. Por eso, el comportamiento de las lluvias durante los próximos meses será seguido especialmente de cerca en las regiones argentinas con mayor exposición a inundaciones y crecidas.